15/9/16

CAPÍTULO XXVII. “VOLVIENDO AL RUEDO”

Antes de sufrir el accidente con la moto, mi padre había iniciado gestiones para que yo pudiera concurrir a un centro de rehabilitación en el exterior de Uruguay. Ya había pasado un tiempo relativamente considerable desde que a mis padres les habían sentenciado que yo no viviría más de dos días. Ya era hora de comenzar a sondear qué posibilidades existían para poder mejorar mis condiciones físicas, fisiológicas y psicológicas, y a esa tarea se había vertido mi padre con mucho afán.
 El día de la mudanza por fin llegó, fue en agosto de 1990. Hacía ya varios días que mi cabeza venía fantaseando con ese día. Llegamos a nuestra nueva morada y se veía toda iluminada, estaba reluciente. En la silla recorrí el apartamento y me pareció lindo. Después me transferí a un sillón que se ubicaba justo a la entrada, sillón este que mi tío Elio me consiguió para ese fin, ya que todavía la silla de ruedas me provocaba cierto rechazo. Ya entonces dejaríamos de ser nómades para iniciar un sedentarismo en el barrio de mi niñez y adolescencia.
 Mi amistad con Alejandra continuó y éramos tan amigas como antes. Ella me visitaba, yo también iba a su casa, seguíamos divirtiéndonos juntas. Un día fui a la casa de Ale y alquilaron una película. Ni idea tenían de qué versaba el filme. Nada más y nada menos que se trataba de "Nacido el 4 de julio", la historia de Ronald Kovick, un hombre que resulta herido en la guerra de Vietnam, y como secuela una lesión medular que deriva en una paraplegia. Comenzamos a ver la cinta y bueno, después no daba para detenerla debido a la temática. Los padres de Ale se querían morir. Un bajón de novela, vale decir de película. No era el momento para que yo presenciara esa historia, me mató. Después de varios años volví a ver "Born in the fourth of july" para concluir que se trata de una ópera prima sobre lesión medular. Excelente película, cada vez que la veo toca mi corazón, mente y alma.
 Llegado octubre, me entró la preocupación debido al año perdido en el liceo. Alejandra también había quedado relegada ya que tuvo que viajar a Estados Unidos debido a su problema físico. Tomamos la decisión de estudiar algunas materias juntas para rendir exámenes libres. Yo estudiaría literatura, filosofía, inglés, biología, matemáticas y química. En literatura y filosofía solicitamos la ayuda de Reynaldo, un amigo de mis padres, maestro de escuela él, un erudito en esas temáticas. Con biología me las arreglé sola. Nuestra profesora de matemáticas fue Cecilia, la hija de Reynaldo. Lo que pasó con química fue algo peculiar. Mis padres solicitaron asesoramiento a Reynaldo y éste les sugirió a Luis, su hijo más chico. A Luis ya lo conocía del barrio, de vista, porque ni siquiera un hola cruzamos jamás. Era novio de una amiga de Tania, al cumpleaños de quince de ella asistió con Alejandra su noviecita.




2 comentarios:

  1. Que peli viniste a elegir!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Elegimos mal si, jaja... Peliculón, pero no para ese momento. Hoy en día, celebro esa actuación de Tom y la vida de Ron Kovic. ¡Gracias César por seguir al firme en este blog!

      Eliminar