27/6/18
CAPÍTULO XLVII. “JOAO CARLOS PECCI”
Otra
situación que dejó huella en mí, fue cuando en una de las clases
del curso de lesionado medular, se nos presentó un invitado. Un
hombre que parecía tener salud para obsequiar. Entró propulsando
una silla de ruedas con la fuerza de sus miembros superiores. Un look
de piel bronceada lo destacaba, la simpatía era otra característica
con la cual contaba. Se instaló frente al grupo, empezó por
presentarse y luego se abocó al relato de su historia personal. El
cometido de João Carlos Pecci era desmitificar la idea que muchas
personas podían tener de lo que la vida luego de una lesión
medular, en particular, y de las personas con discapacidad, en
general, podría ser. Nada de tormentos, nada de sentimientos de
lástima. Nada más, ni nada menos que vidas que tendrían que
adaptar su transcurrencia por el hecho de haberse topado con una
lesión medular en el camino. Readaptarse a una nueva existencia con
modificaciones fisiológicas, motrices y sensitivas. Acomodar la
psiquis a un cuerpo nuevo. Mantener lo mejor posible una máquina
dañada y obtener con ella la mejor calidad de vida. João sufrió un
accidente de tránsito que lo dejó inicialmente con una
cuadriplejia, la secuela fue una lesión incompleta, que le permitió
ir recuperando funciones al punto de llegar a caminar ayudado por
unos aparatos que sostenían sus piernas y unos bastones canadienses.
Descubrió su veta artística luego de la lesión: se dedicó a
pintar y a escribir. Resultó exitoso en ese campo. Salvó con creces
los exámenes que la vida le puso delante. Expuso sus libros ante
nosotros. Yo le pedí a mamá que quería tener el texto donde Pecci
relataba su vida de lesionado. "Minha profissão é andar"
me resultó una delicia. Un libro para recomendar, una oda a la vida
que echaba por tierra la idea de que una persona con lesión medular
estaba condenada a la desdicha. Dependería de lo que esa persona
deseara hacer con su vida, del color que quisiera darle. Otro número
ganador en la lotería que yo estaba decidiéndome a jugar.
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"Dependería de lo que esa persona deseara hacer con su vida, del color que quisiera darle", cuánta verdad en tus palabras Dieva. Gracias.
ResponderEliminarPalabras luminosas y de esperanza si las hay, frase motivadora...
Eliminar¡Gracias a ti María!
Beso.